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Breve
reseña
de la
vida de
San
Isidro
Labrador
Su
pequeña
historia
ha sido
resumida
así:
"Allá en
el siglo
XII,
mientras
España
forjaba
con
gloriosas
hazañas
la magna
epopeya
nacional
y se
abría a
una
civilización
nueva,
un
labrador
ignoto,
vecino
de
Madrid—la
Villa
ganada a
los
moros
por
Alfonso
VI—araba
las
tierras
de su
amo".
Nace en
Madrid
hacia el
1095. Se
casa en
Torrelaguna
con
María
Toribia
(Santa
María de
la
Cabeza),
oriunda
de
Uceda.
Es un
Santo
sencillo,
todo
simplicidad.Su
virtud
está
entretejida
de
oración,
caridad
y
trabajo.
No
intenta
nada
extraordinario,
pero
todo lo
hace
extraordinariamente
bien.
Eso sí,
los
milagros
le
llueven
de las
manos.
Dios se
complace
en ello.
Parecen
una
anticipación
de las
Florecillas
de San
Francisco
de
Asís...
Suben
las
aguas un
pozo,
para
salvar a
un niño
caído en
el
fondo.
Revive a
un
borriquillo
y mueren
los
lobos
que le
dentellaron.
Se
multiplica
el trigo
que su
piedad
ofrece a
los
pájaros
ateridos.
No se
agota la
olla de
la que
socorre
a los
pobres.
Brota el
agua del
pedernal,
al golpe
de su
aguijada
milagrosa.
Y el
milagro
más
famoso:
Por
envidia,
Isidro
es
acusado
de
abandonar
el
trabajo
por ir a
Misa.
Iván de
Vargas
quiere
comprobarlo
y ve,
asombrado,
cómo
descienden
los
ángeles
a
empuñar
el
arado,
mientras
Isidro
oye Misa
en la
Almudena.
Falleció
en el
año 1170
y fue
canonizado
el 12 de
mayo de
1622,
junto
con
Ignacio
de
Loyola,
Francisco
Javier y
Teresa
de
Jesús.
Fuente:
Servicio
Católico
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