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Boris Pasternak

Fecha de Publicación: 01 - 03 - 2006.

Premio Nobel 1958

Nació en Rusia en 1890. Fue hijo de padres dotados artísticamente. Su madre,
Rosa Kauffman, era pianista y su padre, Leonid Pasternak, fue un prestigioso
pintor.

Realizó estudios filosóficos y escribió su primer poemario en 1914. Vivió
entonces su amanecer literario en el comienzo de los avatares de la primer
guerra mundial y a partir de 1930 se muestran sus discrepancias con respecto a
la postura política de su tierra y sufrió las consecuencias de las purgas
stalinistas, debiendo vivir en los años cuarenta erráticamente, como muchos
otros de sus compatriotas contemporáneos. Se dedicó a trabajar de traductor,
y en tal tarea tradujo a la lengua rusa a diversos autores, entre ellos:
Rilke, Verlaine, Goethe y Shakespeare.

En la década del 50, parapetado en el seudónimo de Yuri Zhivago, reaparece
con algunos poemas publicados en la revista Znamia, utilizando precisamente
elnombre del protagonista de su obra cumbre: Doctor Zhivago.

Le fue otorgado el Premio Nobel en 1958, pero obligado por la autoridades de
su país debió renunciar al mismo.

Falleció en Peredielkino en 1960. Su país de origen no le rindió el
merecido reconocimiento hasta una treintena más tarde.

Escribió Boris Pasternak:

Un libro es un fragmento cúbico de la conciencia abrasadora, humeante nada más,

El canto del urogallo es la preocupación de la naturaleza por la conservación
de las aves, el tañido primaveral de ésta en los oídos. El libro es como el
urogallo en la era. No escucha nada ni a nadie; encerrado en sí mismo,
escucha con gusto su canto.

Sin el libro la estirpe espiritual no podría perpetuarse. Se destruiría. Los
monos no lo tuvieron.

Fue escrito. Creció, se llenó de inteligencia, vio lo que había que ver, y
se hizo adulto, tal como es ahora. El no tiene la culpa de que podamos verlo
tan profundamente. Tal es la estructuración del universo espiritual.

Hasta hace poco se pensaba que las escenas de un libro eran escenificaciones.
Esto es un error. ¿Para qué le servirían? Se ha olvidado que lo único que
tenemos en nuestro poder es la posibilidad de no deformar la voz de la vida
que suena dentro de nosotros mismos.

La incapacidad de encontrar y decir la verdad es una deficiencia que no puede
ser encubierta por ninguna capacidad de decir la no verdad.

El libro es un ser viviente. Está consciente y en su pleno juicio; cuadros y
escenas son lo que ha traído del pasado, lo que recuerda y no está dispuesto
a olvidar.”

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