SER CREATIVOS
Lo intrascendente, lo repetido, la copia fácil e inmediatista, han avanzado casi sin resistencia hasta estos albores del siglo XXI, en el que no pocos problemas nos desconectan de fuentes que en otro tiempo brindaban su contenido enriquecedor a todas las expresiones y estratos culturales.
Dentro de esta vorágine hay quienes afortunadamente avizoran cambios necesarios. No sólo los observan sino que buscan la manera de realizarlos e implementan medios para escapar de la trampa de lo trivial, aún a costa de sentir el agobio que toda búsqueda de difíciles metas trae aparejado. Como ya se sabe no es nada fácil nadar contra la corriente, sin embargo esto a veces resulta salvador.
Lo importante es unir los modos a los resultados. Para esto existe una aliada invaluable: la Creatividad.
El ser creativos nos contacta con las maravillas de estos valores:
Conocimiento Potencia Curiosidad Comprensión Asombro Libertad Valentía Desapego Humildad Entrega Fortaleza Constancia Serenidad Alegría Hondura Generosidad Plenitud.
Y como corolario, la sana creatividad permite el máximo acercamiento a la bondad, a la belleza y a la verdad, aquella tríada por excelencia del pensamiento de la filosofía clásica que sumergía , o más exactamente “emergía”, al hombre en la búsqueda del bien supremo y la verdad como concepto liberador, unido a lo sensible y a la belleza como camino de conocimiento. Entonces, bien se puede concebir a todo ello como base de la creatividad y a ésta como alma de toda concreción.