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El Arte en América

Fecha de Publicación: 27 - 11 - 2007.

Con este artículo se continúa el de la edición anterior

“Lo que de tus mayores has heredado, gánalo, para que, de verdad, sea tuyo.” (Fausto)…

“La más rica biblioteca, si está en desorden, no es tan útil como una biblioteca restringida pero bien ordenada. Del mismo modo, puede uno tener multitud de conocimientos; pero, si no han sido elaborados por el propio pensar, resultan de menos utilidad que una pequeña cantidad de los mismos debidamente asimilados. Tan solo combinando todos los aspectos de lo que uno conoce y comparando una verdad con otra, se llegara a dominar y se entrara en posesión del propio saber. Únicamente se puede profundizar en aquello que uno conoce; hay por tanto, que aprender algo: pero tan solo se sabe aquello que uno ha profundizado.” (Arthur Schopenhauer, 1788-1860).

Hablar de arte Americano, es tan extenso y complicado que se requiere de pensar mucho tiempo, para poder ordenar la biblioteca y de esta forma no caer en un inútil enciclopedismo, el cual tan solo nos lleva a acordarnos de múltiples fechas e innumerables nombres que seguramente ya me los olvide; así que seguiré los consejos de Don Arthur.

Arte: La destreza y habilidad con que todos los humanos buscan fines que de antemano les eran conocidos.

Arte para mí es presentir el símbolo que precede a la idea; muchos dirán que deliro, pero si se piensa en Dios, la idea apareció después del símbolo, por ejemplo: El hombre cultural se hace civilizado al ver el sol, piensa que es lo sublime, que da la vida a lo que vemos, lo transforma en lo mas elevado que jamás podrá alcanzar y luego lo representa convirtiéndolo nuevamente en un símbolo de Dios. Nació Dios, paradójicamente El nos necesita, sin nosotros a quienes dio la posibilidad de pensar en el y en forma abstracta, nadie mas en este planeta lo comprendería, nadie mas pensaría en el; la civilización habría muerto. Presenciaríamos el funeral de Dios, en consecuencia no seríamos nada, no tendríamos memoria de nada.
A todas las cosas fase el grand uso entender. El Arte et el uso muestra todo el saber. (Arcipreste de Hita)
Así creo que hay que tomar al arte americano, como una concepción universal de la representación de Dios. Nada de lo que se representaba en la antigüedad tenía un sentido decorativista cholulo; tomemos la civilización que tomemos, en el lugar que queramos y veremos que todo lo que representaban tenía relación con el cosmos, lo inalcanzable y la lucha permanente contra lo imposible ¡Sobrevivir eternamente!
La ciencia ficción, en realidad no es ficción, esta en nosotros todos los días como un acto de preservación. La simbolizamos constantemente para poder resignificar, sino nuestras vidas no tendrían sentido y ese seria un mal chiste de Dios. Millones de cadenas de ADN sin sentido deambulando por el universo. Energía disparada para nada.

Estas mismas preguntas y conclusiones se harían nuestros antepasados precolombinos; creo; representando a Dios hasta en el más mínimo cacharro que hacían, se podían agarrar de esta forma, un poco más fuerte del deseo de ser. A través del elemento cotidiano, podían tocar su sentido profundo religioso que los unía a esta tierra. Pudiendo sentir a su amor mas sagrado. Ante las necesidades culturales, es más importante la presencia inmanente de dios en nuestro inconsciente colectivo, que la realidad de que Dios exista.
La respiración de El en un templo se siente en la energía de un rezo colectivo, la mayoría de las veces tan pedigüeño como el pobre en la puerta. Así imagino al hombre en su pensamiento permanente, en una eterna repetición de un proceso mental. El, siempre se va y nos deja, pero siempre está. Un político precisa ser omnipresente pero nunca olvidarse que es efímero y aunque pretenda ser un dios, su muerte es inminente; el elegido es uno. Así imagino a la América de todo el mundo. El arte somos nosotros. Por eso el arte que mostramos en distintas épocas demuestra la calidad espiritual de las distintas civilizaciones y el acceso al mismo de cada pueblo es a través de la cantidad de relaciones directas del cacharro-símbolo con el hombre.

¿Cómo estamos ahora?
“Esta es la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio; todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo. Esta es la primera relación, el primer discurso. No había todavía un hombre, ni un animal, pájaros, peces, cangrejos, árboles, piedras, cuevas, barrancas, hierbas ni bosques: sólo el cielo existía. No se manifestaba la faz de la tierra. Sólo estaban el mar en calma y el cielo en toda su extensión. No había nada que estuviera en pie; sólo el agua en reposo, el mar apacible, solo y tranquilo. No había nada dotado de existencia. Solamente había inmovilidad y silencio en la oscuridad, en la noche. Sólo el Creador, el Formador, Tepeu, Gucumatz, los Progenitores, estaban en el agua rodeados de claridad. Estaban ocultos bajo plumas verdes y azules, por eso se les llama Gucumatz. De grandes sabios, de grandes pensadores es su naturaleza. De esta manera existía el cielo y también el Corazón del Cielo, que éste es el nombre de Dios. Así contaban.” "POPOL VUH" (o "Libro del Indígena Quiché"), Libro Sagrado de los Mayas.


Arq. Omar Berengeno 
Octubre de 2007

 

 

 

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