DAL Comunicación

Estimular en la adolescencia

Fecha de Publicación: 01 - 02 - 2014.


 
 
 
 
 
 
 




Un adolescente en un ser que siente que la arena del mundo se escurre bajo sus pies. La estimulación es un combustible imprescindible para explorar el territorio y crecer.

La estimulación le genera un entorno de confianza en el que se siente respaldado. Existen pautas y claves para lograrlo. Hoy más que nunca vemos a muchos adolescentes cabizbajos, desganados y con falta de proyectos. Realizan cambios constantes de actividades tal como si hicieran un zapping continuo en su MP3 o MP4. La rebeldía que tienen y tuvieron todos los adolescentes a lo largo de la historia es energía. Esta no debe ser aplacada ni consentida sino encauzada. Hoy más que nunca a esta energía hay que convertirla en generadora de cambios en vez de la eterna queja.
La estimulación implica no solo el respaldo de los impulsos y las conductas positivas sino también el desarrollo de la tolerancia a la frustración. Debemos ayudarles a desarrollar también su capacidad de reacción frente a situaciones que no le son tan favorables. No apañemos su facilismo. Debemos inculcarles también los límites.  Aunque los padres o educadores nos sintamos “culposos” los límites son una de las formas que adopta el amor y el amor es el mejor estímulo. Los límites no limitan sino que delimitan. Son como las señales de tránsito que encontramos en el camino y que nos permiten avanzar por la ruta con mayor seguridad y nos permiten llegar a destino. Debemos estar convencidos y seguros como cuando eran niños y no queríamos que toquen los enchufes eléctricos. Decir no requiere un monto de energía mucho mayor, un compromiso mucho mayor que dejar hacer.
La estimulación debe contribuir a que se desarrolle al máximo y confíe en todas sus cualidades positivas incentivándolos y alentándolos con palabras y gestos “llaves”. Estas son formas de estímulo afectivo que ayudan al adolescente a confiar en sí mismo y en los demás. A sentirse más seguro porque está respaldado, a acortar las distancias con el adulto, porque éste se muestra lo suficientemente fuerte como para protegerlo, pero a la vez lo suficientemente humano como para comprenderlo. Esto no implica reconocer que los adultos tuvimos también dudas o errores a lo largo de nuestra vida. No todos son aciertos, pero la vida bien vale la pena ser vivida y tener la oportunidad de retomar algo o cambiar el rumbo con entusiasmo.
La palabra desvalorizadora  en cambio destruye la autoestima, promueve las actitudes de desgano y descalifica. El estímulo es la piedra fundamental para revertir este círculo vicioso en virtuoso.
Con respecto a la orientación vocacional también con los mismos lineamientos debemos entender que debemos bajar los niveles de su ansiedad para que pueda ir descubriendo sus aptitudes y preferencias que con las inseguridades no puede percibir. Debe ir afirmando su personalidad. Debemos tratar de no proyectar sobre el adolescente las propias preferencias haciéndole entender que el verdadero “éxito” es poder hacer lo que a uno le gusta. Transmitiéndole la idea de que no debe resignar nunca sus aspiraciones y de que no existen objetivos inalcanzables.

Demostrándole confianza en él, en sus gustos y sus elecciones. Sobre todas las cosas transmitiéndole optimismo y “buena onda”.  Esto va para toda las elecciones de su vida. Todos, absolutamente todos necesitamos ser estimulados en cualquier etapa de la vida, pero sobre todo en esta etapa tan vital.

El estímulo consiste fundamentalmente en el fortalecimiento de la autoestima y de las ganas de vivir en plenitud.

Lic. Beatriz Goldberg
Psicóloga y escritora
Autora del libro “Como estimular al adolescente de hoy” Editorial Lumen
www.beatrizgoldberg.com.ar

Publicado en Febrero de 2014

Destacados

Nuestro Hacer

Diana Alvarez

DaL Comunicacion

Migrante de Los tiempos

Municipalidad de San Isidro

Municipalidad de Vicente Lopez

Etc. Magazine Diana Alvarez (Todos los derechos reservados)
Términos y condiciones - Publicidad
Sitio producido por DAL COMUNICACION Rediseno exclusivo de Cubbo