DAL Comunicación

La familia y el encuentro con la discapacidad

Fecha de Publicación: 21 - 12 - 2005.

Partimos de la base de que primero y fundamentalmente la persona con discapacidad, es una persona.
En su carácter social es participe de un medio familiar, social y
cultural en necesaria y continua interacción dentro de sus limitaciones
y posibilidades. La posibilidad de “ser” en tanto “ser humano”,
sujeto de deseo, se juega en la posibilidad de acceder, en primera
instancia a un lugar de deseo. Lugar que ser? otorgado por el entorno
familiar que recibe este niño.

Un ambiente contenedor facilitar?
el surgimiento del sentimiento de pertenencia, en el cual dicho niño va
a poder vivir y habitar sin sentirse extraño o diferente a los demás.
Contener significa llevar dentro de sí, si la familia logra albergar en
ella al niño especial, éste podr? incluirse en la misma sin sentir la
necesidad de recurrir a los extraños buscando una familia sustituta. En
este sentido la familia constituye en principio el ámbito donde se vive
y protagoniza el sentirse “contenidos” en este mundo, es decir, que es
el primer espacio de convivencia social.
Cuando hablamos de grupo
familiar presente en sus variadas formas o modelos propias de una
sociedad pluralista y en continua transformación, nos referimos a lazos
de parentesco y a una institución cuyos miembros están vinculados por
normas, acuerdos previos, algunos verbalizados y otros no, los que
actuar?n incidiendo en las expectativas, los proyectos, los temores,
los ideales, las creencias de los padres en relación a sus hijos.
Este entramado familiar din?mico ser? el que recibir? al niño al nacer
y se desplegar? como un abanico durante la vida.

La llegada de un niño con discapacidad

La llegada a una familia de un niño o niña con discapacidad, transforma
totalmente a esta familia. Se espera la llegada de un hijo, con
fantasías, las cuales responden al ?IDEAL DE BEB? (el BEB?: sano, relleno, rosado, que succiona, etc., etc.).
Cuando llega este bebe hay un choque MUY pero MUY FUERTE en el cual confrontan EL BEB? REAL CON EL BEB? IDEAL.
También hay una mamí y un pap? y hasta en muchos casos, hermanos, que
van a verse inmersos en una situación que no fue la deseada y con la
cual, desde ahora en adelante, deber?n convivir. Este beb? que ha
llegado y que rompi? con las fantasías de los miembros familiares,
ahora necesita de la ayuda de todos los que componen la familia y sobre
todo de la construcción por parte del grupo familiar, de la ACEPTACI?N DE LA DISCAPACIDAD.
Cada miembro elaborar? del mejor modo posible, la frustración por el
ideal NO REALIZADO, y comenzar? a construir el proceso de ACOMODACI?N
en esta nueva situación familiar, que vale la pena repetir SER? DE
AHORA EN ADELANTE.
En este Proceso, que cada familia vive de modo peculiar y particular, y
el cual es imprescindible transitar, para construir esta ACEPTACI?N DE
LA DISCAPACIDAD, ser? necesario AUNARSE, COOPERAR, HABLAR DEL TEMA,
BUSCAR AYUDA Y SOBRE TODO SENTIRSE QUERIDOS UNOS POR OTROS, es decir :
CONTENIDOS.
Seguramente esta Mamí, que es muy valido, pueda sentirse angustiada,
(por el Ideal no realizado), va a necesitar de todo el apoyo familiar y
fundamentalmente del apoyo de este pap?, para desempe?arse en ese ROL
tan dif?cil que es el de SER MAM?. El pap?, junto a los hermanitos
deber?n acompañar, colaborar y sostener a esta Mamí QUE SE ENFRENTA A
UNA NUEVA SITUACI?N, LA DE SER MAM? DE UN NI?O ESPECIAL.
Habr? necesariamente en el seno de esta familia: desequilibrio,
desorganización, opiniones divergentes, reordenamientos, cambios de
horarios y de rutinas, que dar?n lugar a reacomodos regulares. La nueva
situación, es un CAMBIO y como tal genera movimientos dentro de la
estructura.
Lo más significativo es que este niño o niña que llegó a la FAMILIA,
necesita que se le abra un espacio dentro de ella, con el mismo AMOR,
las mismas CARICIAS y SONRISAS que se le brindan a CUALQUIER BEB?, lo
cual le va a permitir crecer con MENOS LIMITACIONES que las que su
diagn?stico le promete.

Las posibilidades de la familia frente a un niño con discapacidad

La convivencia familiar, entendemos que puede ser una camino de
frustraciones y fracasos, casi con tanta certeza como una posibilidad de realización humana.
Y esto no solamente depende de la voluntad familiar. Requiere también
el desarrollo de las estrategias y pol?ticas adecuadas para enfrentar
con ?xito los obstáculos y dificultades psicosociales y las barreras
arquitectónicas y culturales presentes en una sociedad y un Estado que
no puede ser indiferente a estas problemíticas. En la medida que el
trato que reciba el niño o persona con discapacidad no sea especial o
distinta a los demás integrantes de la familia éste hijo podr?
desenvolverse con mayor seguridad y confianza en s? mismo, actuando
frente al medio de manera abierta y natural. El niño con discapacidad tiene necesidades como cualquier persona, hay que darles el mismo amor y respeto que a los demás.
Necesitan ser escuchados, comprendidos, valorados, acompañados, tenidos
en cuenta, incluidos de esta manera en su singularidad podr?n desplegar
su verdad y desarrollarse con libertad
Se
les debe permitir sentir la sensación de la libertad, libertad para
ser, libertad para probar, libertad para fracasar, libertad para
crecer, libertad para tener ?xito, libertad para re?r y porque no para
llorar y sufrir.

EIDEP
Lic. Natalia Perez (Asistente Social)
Lic.Rosana Iturra (Psicóloga)
Lic.Gisela Ramirez Nole (Lic. y Prof. En Cs de la Educ)

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