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Marte, energia en acción

Fecha de Publicación: 07 - 02 - 2006.



Durante
el segundo semestre de este año el Planeta Rojo nos dará una
oportunidad única en mucho tiempo para crecer, ser, dejar atrás lo que
no necesitamos, conectarnos con lo nuevo y asumirnos como totalidad.

Marte
es el planeta más positivo del Sistema Solar, luego del Sol y Urano. Es
la personificación de la energía masculina en nuestra Carta Natal,
representa el valor, la firmeza, el espíritu de sacrificio, la lucha,
la acción dirigida hacia objetivos claros y concretos, la agresividad,
el instinto de supervivencia. Estas características conducen al
idealismo y también al fanatismo destructor, a la brutalidad, a la
violencia y a la insensibilidad.

Preside las batallas, tanto en el plano físico como en el espiritual y
se lo ha denominado históricamente “El Dios de la Guerra”, por estas
cualidades que representa.

Pero por sobre todo, Marte es energía en acción.

En su aspecto positivo rige el poder de renunciar instantáneamente a
cualquier cosa, lo que demuestra una gran autoafirmación. Su vibración
también convierte al hombre en un firme creyente o en un agnóstico
recalcitrante.

Evolutivamente el hombre no transformado, se encuentra dominado por los
pares de opuestos, oscilando entre el bien y el mal, el placer y el
dolor, el amor y el odio. Todo ello corresponde a la regencia de Marte,
si bien este planeta, también proporciona la energía necesaria para
vencer el deseo hacia lo no elevado.

Crea el conflicto en Aries y conduce al hombre al campo de batalla en
Escorpio, donde le transmite la energía suficiente para que se
convierta en Guerrero Triunfante de la Luz o de la Oscuridad. La
energía que Freud llamó Libido y que en Astrología llamamos Deseo,
se expresa instintivamente como impulso sexual en la actividad humana y
está bajo la regencia de Marte, en su manifestación creadora a través
de Escorpio.

La regencia más
esotérica de este planeta produce un tipo de energía de orden diferente
que procede de las afirmaciones arquetípicas de la voluntad y que se
expresa a través de la compasión y del pensamiento abstracto, en sus
manifestaciones creativas y regenerativas.

Marte está representado por el color rojo de la sangre y el hierro que
ésta contiene. Rige la musculatura. Las reacciones químicas producen
los impulsos sexuales, condicionados por Marte, el cual también rige la
función de preparación de los fluidos reproductores a través de la
sangre.

La historia de las razas está contenida en la oposición de los signos
regidos por Venus y Marte, desde el nivel de enfrentamiento y discordia
producidos por el deseo inherente al eje Tauro-Escorpio, hasta la
obtención de la armonía en el eje Aries-Libra. En realidad en ambos se
trata de la consecución de un punto de equilibrio entre la belleza y el
poder.

En las primeras etapas del Ser el planeta se expresa como un principio
dinámico creador, mientras que en las posteriores etapas, rige la
capacidad de autocontrol. Siendo una manifestación de la verdadera
voluntad del hombre.

Todos tenemos esta maravillosa energía en nuestra Carta Natal, que es
la que nos impulsa a la acción, a “hacer”, a iniciar y a defendernos
estoicamente desde nuestras creencias. Marte y su presencia en
nosotros, siempre es un desafío.

Quiero aclarar que en general me refiero a su energía en sus aspectos
positivos. Los negativos son sus opuestos y, lamentablemente, en muchas
circunstancias los estamos viviendo u observando. Lo que presenciamos,
es también nuestra responsabilidad, y nuestro objetivo debería ser
transformarlo.

Este año el planeta está teniendo el protagonismo que se merece y que
los habitantes de la Tierra necesitamos; se está presentando ante
nosotros de diferentes maneras y nos da la oportunidad de asumirlo, de
acuerdo a su posición en nuestra Carta, pero también de acuerdo a cómo
lo utilizamos. Según lo estemos ejerciendo bien o mal, esta es la
oportunidad de cambiar.

Desafíos que nos presenta Marte

En su tránsito por el Cielo, está en la constelación de Piscis
(elemento agua y energía femenina), servicio, conexión con Dios, como
cada uno lo perciba, sanación del alma, intuición, amor, sentido de
pertenecer a un orden superior, misticismo volcado a lo cotidiano, son
algunas de las características de este signo.

Piscis es la última constelación del Zodíaco, representa la completud,
la totalidad, la finalización de un ciclo, para que se inicie algo
nuevo.
El desafío es dar otro giro, elevar la vibración y ampliar aquello que
estemos haciendo, o nos esté sucediendo.

El tránsito de este planeta en cada constelación dura un mes y medio,
aproximadamente. Sin embargo, en esta oportunidad, el Planeta Rojo
permanecerá 6 meses en Piscis, desde el 18 de Junio, hasta el 16 de
Diciembre, teniendo una retrogradación en el medio (“aparente”
retroceso del planeta, durante el cual la energía se frena y se da un
proceso interno) que dura desde el 29 de Julio hasta el 27 de
Septiembre, fecha a partir de la cual, al ponerse nuevamente directo,
tomamos conciencia del proceso vivido en el movimiento anterior.

En esta ocasión, además coincide con el ingreso a Piscis de otro
planeta ,Urano, que dejando la constelación de Acuario, va a transitar
por Piscis durante 7 años, dándonos la oportunidad del cambio y
despertando al Ser a lo nuevo que viene, la Era de Acuario, en la que
recién estamos ingresando. Esta Era desafía al hombre a elevar su
vibración, a despertar a una nueva dimensión en la cual la energía del
amor, de la transparencia y del poder personal, será lo más importante.
El desafío es funcionar grupalmente, teniendo correctas relaciones.

También se da el mayor acercamiento del planeta Marte a la Tierra,
alineándose en forma recta con el Sol y nuestro planeta. Esto redundará
en una mejor toma de consciencia sobre lo que esta energía significa.
Se aglutinan en este tránsito las energías masculinas del sol y Marte
con las femeninas de la Tierra y Piscis, las cuales son muy disímiles
entre sí.

La energía masculina, ha sido en muchos casos mal utilizada, en otros
desaprovechada a través de las épocas, causando que se confundiera el
uso de la energía femenina. Estas dos vibraciones, deben tomar su lugar
correcto que es particular y especial en cada una de ellas, pues toda
la creación, es mitad femenina y mitad masculina.

Si nos quedamos sólo con lo fenoménológico de esta aproximación de
Marte (lo miramos en el cielo con nuestros ojos físicos, a través de
instrumentos sofisticados, aprendiendo en cifras lo que significa la
instancia de observarlo, única en muchos años y desde muchos años
antes) nos perderemos la posibilidad de realizar el trabajo interno
personal y planetario que esta energía trae, y la ocasión de armonizar
este aspecto tan importante en todos nosotros y en el planeta, que
también es un ser vivo.

Pero si, continuando con nuestro camino de evolución, además de
observar su belleza, nos d
etenemos a preguntarnos, ¿porqué en este
momento? ¿para qué? ¿cuál es el mensaje para mi?… se nos descorrerán
los velos de la ilusión y la potencia de Marte resonará en nosotros,
asumiendo su poder, su magnitud, su fuerza y coraje, y nos
encontraremos con su mayor entrega que es la posibilidad de accionar
hacia objetivos más elevados, que tienen que ver con nuestro peregrinar
hacia la luz.

Con amor, hasta nuestro próximo encuentro, Almas…

María Ester Abal Vella
Astróloga y Terapeuta Floral

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