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Mitos en nutrición

Fecha de Publicación: 18 - 10 - 2007.

Lo que quería saber y, hasta ahora, nadie le había contado sobre alimentos y más. 

Que las tostadas engordan menos que el pan sin tostar, que las verduras muy hervidas pierden sus proteínas, que las naranjas son buenas sólo si están recién exprimidas, son sólo algunos de los mitos y verdades a medias que se encierran en nuestra cocina, recetarios y alacenas.

Para develar algunos misterios y poner las cosas claras consultamos a Brenda Müller, Licenciada en Nutrición con vasta experiencia en Higiene Alimentaria. Con su ayuda, muchos mitos se cayeron y algunas verdades se afianzaron más que nunca. ¡A conocerlos! 

El arroz integral no engorda. Tiene hidratos de carbono complejos al igual que el arroz blanco. Tiene, prácticamente, las mismas calorías; la diferencia es que el integral posee la “cáscara” y el germen con lo cual, además, nos aporta fibra, algunos minerales y vitamina E.  

No se debe tomar vino después de comer sandía. No es cierto; mezclarlos no produce ningún efecto adverso.  

Ante un problema hepático hay que comer dulces “porque el cuerpo lo pide”.  Nada de eso. Ante un problema hepático lo que se debe hacer es evitar las grasas (tener en cuenta que generalmente los productos dulces como facturas, chocolates, etc. tienen un alto contenido de grasa).  

Los productos light no engordan y se pueden comer libremente. No necesariamente: el término light o diet significa que el producto está reducido en alguno de sus nutrientes (grasas, azúcar, sodio) lo que no siempre indica que aporte menos calorías… Y de ser así, si se consume en cantidades abundantes, va a aportar igual o más calorías que uno no light.  

El jugo de un pomelo o una naranja en ayunas quema las grasas. ¿Qué disparate es ése? Lo que hace la fruta que contiene fibra es ayudar a movilizar el intestino colaborando a eliminar grasas por esta vía.  

Azúcar blanca versus azúcar negra versus miel. Los dos son azúcares simples y aportan las mismas calorías: el azúcar negro es el mismo azúcar sin el refinamiento por el que pasa el azúcar blanco, conservando así los minerales (mínimas cantidades). La miel, por su parte, aporta también hidratos de carbono simples y cantidades similares de calorías que el azúcar, con la diferencia de que posee pequeñas cantidades de vitaminas y minerales.  

La cerveza sin alcohol no engorda. Es cierto que tiene menos calorías que la que tiene alcohol pero, de igual manera, aporta las calorías provenientes de la malta.  

La leche solo es necesaria cuando se es niño. No, tanto niños como adolescentes, adultos y ancianos deben consumir leche por ser ésta una de las principales fuentes de calcio. Si se tiene un déficit de este mineral hay mayor probabilidad de padecer de osteoporosis.  

Después de una comida excesiva lo ideal es hacer ayuno. ¡No, no y no! Lo ideal es hacer cuatro comidas livianas para mantener una dieta armónica (que incluya hidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales) y mantener el metabolismo en condiciones ideales. Es también la mejor forma evitar estar con el hambre provocado por el ayuno y de evadir tentaciones posteriores.  

El pan tostado engorda menos que el pan fresco.  No es verdad, ambos aportan las mismas calorías; la diferencia es que el pan tostado se digiere más rápido que el fresco.

Hay que tener en cuenta que una rebanada de pan tostado pesa menos que una rebanada de pan fresco pero aporta las mismas calorías.  

El pan de salvado engorda menos que el pan blanco. Mito 100%. Generalmente el pan blanco está elaborado con harina de trigo, agua y sal (francés, baguet, árabe, miñones), mientras que al de salvado se hace con harina de salvado (aporte extra de fibra y vitaminas), grasa o aceite vegetal hidrogenado, por lo que, al contener grasa, suelen tener un aporte calórico algo mayor que el blanco.

La papa engorda. Esto depende de la cantidad que se coma. Es un vegetal rico en almidón, al igual que la batata, la mandioca y el choclo, pero en cantidades adecuadas puede consumirse en la dieta semanal.  

La carne de vaca tiene más grasa que la de pollo.  Esto es relativo porque siempre va a depender de la alimentación que se le dio al animal, la posibilidad que tenga éste de moverse y, fundamentalmente, del trozo de él que se elija… Un trozo de carne vacuna magro (peceto) tiene menos grasa que el alita o la pata del pollo (es más rico porque tiene más grasa).

Para que la salsa no dé acidez hay que añadirle una cucharada de azúcar. Es falso.  El azúcar solo va a modificar el sabor (parece menos ácida) pero no le modifica el grado de acidez. Esto sólo se logra poniéndole una cucharadita de bicarbonato de sodio.  

 

Laura Zavoyovski

 

 

 

 

 

 

 

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