En el pesebre de Navidad se representa el establo del nacimiento de Jesús. De variadas formas, sus ornamentos y personajes reviven la escena original.
Fue San Francisco de Asís quien popularizó la costumbre de armar un pesebre. En su viaje a Belén, en el año 1220, quedó conmovido por la celebración de la Navidad en la tierra donde nació Jesús .
Ya de regreso en Italia, logró la autorización del Papa Honorio III para representar el nacimiento de Jesús con un pesebre viviente.
A partir de ese momento progresivamente esta costumbre de armar pesebres navideños se fue extendiendo por todo el continente europeo, para llegar a transformarse en una tradición que actualmente se practica en casi todo los países donde los cristianos celebran la Navidad.
Con el nombre de pesebre, portal, retablo, esta representación simboliza ante todo la humildad y la sencillez que existe en el verdadero Amor.