DAL Comunicación

Niño interior, niño interior herido y marcado

Fecha de Publicación: 08 - 02 - 2006.


Este
texto
pertenece
al
libro
“Papis,
miren
qué
me
pasa”,
de
Fanny
Berger(*)


Nos
referiremos
al
niño
interior
pues
es
la
expresión
más
pura
del
mundo
emocional.
Toda
persona
adulta
lleva
en

mismo
un
niño
interior.


¿Qué
significa
ese
niño
interior?

El
niño
interior
es
una
estructura
imaginaria
que
conserva,
en
la
vida
adulta,
las
experiencias
de
sus
primeros
años
de
vida.
Es
en
esencia
intuitivo,
creativo,
espontáneo,
es
el
potencial,
la
fuerza
y
motor
inicial
de
todos
nuestros
actos.
Tiene
deseos,
anhelos
y
alegría.
Sabe
jugar
y
disfrutar
de
la
vida.
Es
la
autenticidad
pura,
ingenuo,
inocente,
puro.
Sus
características
son
todas
positivas.

Todos
los
adultos
tienen
un
niño
interior
, no
importa
como
es
esa
persona,
ese
niño
está
ahí,
en
su
interior.
La
diferencia
es
cuan
dormido
o
escondido
este,
o lo
contrario,
si
la
persona
lo
ha
tenido
en
cuenta,
o
sea
lo
ha
desarrollado.

¿Qué
sucede,
entonces,
que
muchas
veces
no
lo
sentimos?

La
educación,
la
sociedad
y la
cultura
—por
medio
de
sus
agentes,
los
adultos—
no
tienen
en
cuenta,
en
la
etapa
de
crecimiento,
de
la
existencia
de
ese
niño
interior.
Lo
inhiben,
no
lo
respetan,
no
lo
escuchan.

Es
así
que
este
niño
puede
herirse
y
sufrir
por
la
oposición
entre
lo
que
es y
tiene
para
desarrollar,
y lo
que
los
padres
u
otros
adultos
esperan
de
él.

En
muchas
ocasiones
todo
lo
positivo,
el
potencial
que
tiene
todo
ser
humano
—o
sea
su
niño
interior—
es
reprimido
por
presiones
externas
ejercidas
por
los
adultos
significativos
del
niño
real.

Todas
las
personas
nacen
con
distintas
potencialidades
en
diferentes
ámbitos,
pero
por
diversos
motivos
éstas
no
se
desarrollan.
Sus
habilidades
quedan
ocultas
ante
sus
propios
ojos
y de
los
otros.
Los
adultos
por
distintas
causas
inherentes
a
ellos,
censuran,
se
burlan
y
critican
a
los
pequeños
debido
a su
propia
historia
personal.

Niño
interior
herido

Un
teólogo,
consejero
familiar
y
comunicador
social
americano
John
Bradshaw
habla
del
niño
interior
herido.

¿Cómo
se
forma
este
niño
herido?
Los
adultos
provocan
situaciones
de
violencia,
desprecio,
maltrato,
que
dañan
al
niño
real,
y de
esta
manera
se
forma
el
niño
interior
herido.

El
niño
interior
herido
es
una
estructura
imaginaria,
formada
a
partir
de
las
experiencias
dolorosas
que
atraviesa
todo
ser
humano.

TODO
NIÑO
INTERIOR
SE
PUEDE
HERIR
POR
EXPERIENCIAS
QUE
ATRAVIESAN
LOS
NIÑOS
REALES
EN
LOS
PRIMEROS
AÑOS
DE
VIDA.

Recuerdo
una
niña
muy
creativa
criada
por
una
madre,
que
se
sentía
molesta
cuando
ella
cantaba
y
bailaba.
La
reprimía
pues
necesitaba
silencio
absoluto.
Esta
niña
a
través
de
dichas
actividades
creaba
y
daba
rienda
suelta
a su
rica
imaginación,
escapándose
de
una
realidad
familiar
muy
difícil
. La
madre
se
enojaba
con
ella
cuando
dibujaba
y
pintaba
pues
temía
que
ensuciará
la
casa
ya
que
la
tarea
de
limpieza
le
era
un
peso
pues
carecía
de
fuerzas
para
la
misma.
Esta
niña
comenzó
a
inhibir
su
niño
interior
tan
creativo
e
imaginativo
para
subsistir
en
su
medio
familiar.
Lo
más
negativo
para
su
crecimiento
fue
el
sentimiento
de
que
todo
lo
creativo
que
partiera
de
ella
misma
sería
una
molestia,
un
estorbo
para
los
otros.
Empezó
a
sentirse
carente
de
todo
valor.
Su
herida
principal
fue
sentirse
una
molestia
y
justamente
por
su
propio
potencial.

Bradshaw
hace
hincapié
a
situaciones
de
abuso
sexual,
violencia
física
y
emocional
de
niños
criados
en
hogares
con
padres
alcohólicos.
Sin
embargo
sostengo
que
hay
heridas
ocasionadas
en
hogares
donde
no
se
llega
al
extremo
de
la
violencia
o
abuso.
En
familias
que
parecen
funcionar
bien
se
puede
llegar
a
herir
a
los
niños
interiores
por
causas
diversas.

Desarrollaremos
el
futuro
de
dichas
heridas,
se
pueden
cerrar
o
pueden
permanecer
abiertas.
Depende
de
cada
situación
y de
lo
que
la
persona
portadora
de
las
mismas
esté
dispuesta
a
hacer
con
ellas.

Si
estas
heridas
cierran,
¿queda
una
cicatriz
o
ninguna
señal
de
lo
que
hubo
allí?
No
existe
respuesta
única.
Hay
heridas
que
cierran
y,
con
mucho
esfuerzo,
no
dejan
rastros.
Otras
que
son
tan
profundas
que
dejan
una
cicatriz
para
toda
la
vida.

Niño
interior
marcado

Las
marcas
emocionales
son
puntos
imaginarios
que
se
despiertan
durante
las
relaciones
con
los
otras
personas,
por
ejemplo
durante
el
proceso
de
crianza
de
los
hijos,
producen
conductas
y
actitudes
con
respecto
a
ciertos
temas.

La
diferencia
radica
en
que
en
la
herida
siempre
existe
dolor,
rabia,
tristeza
o
sea
fuertes
emociones
displacenteras.
En
cambio
en
las
marcas
emocionales
hay
molestias
y
tensiones.
Podemos
afirmar
que
no
son
tan
dramáticas
para
la
persona
que
las
tiene,
que
no
determinan
su
futura
vida,pero
que
tienen
influencias
en
ciertos
ámbitos
de
su
vida.

Existen
seres
humanos
que
poseen
un
niño
interior
que
ha
sido
marcado,
pero
no
lo
han
sido
con
demasiada
intensidad
, y
aunque
les
han
quedado
marcas
emocionales,
éstas
no
llegan
a
ser
heridas.

(*)Fanny
Berger:

Nació
en
Uruguay,
concurrió
a
escuela
y
liceo
público
y
estudió
en
la
Facultad
de
Psicología
de
la
Universidad
de
la
República,
de
la
cual
egresó
en
1980.
Es
Master
en
Psicología
y
también
en
Clínica
de
Niños
y
Adolescentes
ambos
títulos
obtenidos
en
Israel.
Es
profesora
de
la
Unidad
de
Formación
Permanente
para
Graduados
en
la
Facultad
de
Psicología
de
la
UDELAR
y es
docente
en
la
Universidad
Católica
en
los
seminarios
sobre
niños
y
adolescentes
en
Gerentología
Social.
Es
también
invitada
especial
a
los
seminarios
de
profundización
en
el
área
de
Psicopatología
Infantil
en
cuarto
año
de
la
Facultad
de
Psicología
(UDELAR).
Durante
13
años
trabajó
en
Israel
con
niños
y
sus
familias
en
distintos
centros
educativos
y
clínicos.
Actualmente
ejerce
como
Psicoterapeuta
y
Supervisora
para
Psicólogos
en
forma
particular.

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