ETC Magazine Revista On Line - Canela
Advertisement
Inicio > Letras Plus > Artículos sobre "Colaboraciones" > Canela

Secciones
Inicio
Alternativas
Arte
Astrología
Ecología
El Criticón
Gente
Jardín
Jazz
Libros Recomendados
Lugares
Mascotas
Mitos y Leyendas
Museos
ONGs
Psicoenfoques
Reflexiones
Salud
Suplementos
Sabores
Letras Plus
La Vidriera
Chicos
Suplementos Especiales

     Creatividad 

     Día de la Madre

     Navidad

Navegación
Inicio
Quienes Somos
Contáctenos
Links
Buscar
Mapa del Sitio
Suscripción

Para recibir gratuitamente nuestras ediciones complete los siguientes datos:







 
Búsqueda Rápida

 
 

 
 
Canela Imprimir Correo electrónico

Canela despertó con lagañas en los ojos.
Adormilada en su cama, percibió el olor quemadito de las tostadas que entraba sigiloso por la puerta entreabierta de su cuarto.
Escuchó atentamente el batifondo que hacían su mamá y la negrita Naná en la cocina y se le ocurrió dar un silbidito para avisarles que ya había despertado.
En siete segundos llega Naná corriendo como loca, sube a la cama de Canela y luego baja haciendo una pirueta, trae colgando de su cola una pieza de cinta de regalo, larga , roja y enrulada.
La nena, se levanta de su cama entre contenta y atolondrada, corre hasta la ventana y al abrir la cortina naranja con gigantes girasoles blancos, hace entrar la luz inmensa del sol mañanero, haciendo brillar el cuarto amarillo.
Acostadas sobre la peluda alfombrita, Naná le da besitos mojados en sus manitos y brazos. Tanto bigote y baba le produce una cosquilla tremenda.
Canela ama a su perrita más que a sus diez muñecas tuertas y mechudas, aunque a veces prefiere la compañía muda de esas marionetas, a los ladridos irritables de su bullanguera amiga.
Por las escaleras vienen subiendo, junto al desayuno, el aroma de mamá y su paso cansado.
El tin... tin... de la cucharita dentro del jarro de leche, siempre le produce un hormigueo en su pancita.
Enredada en su pijama sube de un brinco a la cama azul, y se esconde entre risitas y carcajadas entrecortadas, bajo las sábanas, esperando asustar, como lo haría su amigo el cuco, a su mamá.
Mamita entra despacio, distraída y ....¡Buuuuuu!....un grito asustado...y más risas felices.
El pan caliente, quemadito y enmantecado es devorado sin contemplaciones, mientras la peluda de cuatro patas se acuesta en el rincón del cuarto donde un rayo de sol se ha escondido. Lentamente va desapareciendo la buena leche del viejo jarro cerámico, llenando de vida el cuerpecito feliz.
De pronto, el beso esperado, delicioso y perfumado a pan, llega de mamá y se estrella en la frente limpia y sincera de Canela.
¡Feliz cumpleaños corazón de mi vida!.....y unas zapatillas rojas aparecen mágicamente debajo del delantal materno manchado de manteca. El papel de regalo y la cinta que las envolvían, esperan en la cocina, desparramados en la "cucha" de Naná.
La pancita llena... el inicio del día... el feliz cumpleaños...mamá con olor a pan... la negrita Naná en el rincón del cuarto...papito y Fermín que llegarán luego... y las zapatillas rojas, con cordones largos, que la llaman a los gritos para salir a jugar.


Verónica María Driussi
Mendoza, Argentina.


< Anterior   Siguiente >
 

Destacados

Nuestro Hacer 

     

Jardines Zona Norte

   

 

Haiku con Gloria

Flores del Alma

 
  
  
  
Etc. Magazine © Diana Alvarez (Todos los derechos reservados)
Términos y condiciones - Publicidad
Sitio producido por DAL COMUNICACIÓN