ETC Magazine Revista On Line - El hombre moderno - Parte I
Advertisement
Inicio

Secciones
Inicio
Alternativas
Arte
Astrología
Ecología
El Criticón
Gente
Jardín
Jazz
Libros Recomendados
Lugares
Mascotas
Mitos y Leyendas
Museos
ONGs
Psicoenfoques
Reflexiones
Salud
Suplementos
Sabores
Letras Plus
La Vidriera
Chicos
Suplementos Especiales

     Creatividad 

     Día de la Madre

     Navidad

Navegación
Inicio
Quienes Somos
Contáctenos
Links
Buscar
Mapa del Sitio
Suscripción

Para recibir gratuitamente nuestras ediciones complete los siguientes datos:







 
Búsqueda Rápida

 
 

 
 
El hombre moderno - Parte I Imprimir Correo electrónico

La falta de interioridad

Actualmente el hombre carece de vida interior; esto se refiere al fondo del hombre. El hombre vive más exteriormente que interiormente. Al hombre le falta la meditación y el silencio, no pone en práctica la vida interior; y ya no puede estar a solas consigo mismo; pues nuestra cultura es en gran parte una cultura de la evasión.

 Esta actitud de evasión se relaciona con el hombre prometeico, al que le gusta centrarse hacia el exterior de sí mismo.

El Hombre se percibe como un conglomerado de funciones: función biológicas, sexual, social, política, como si no tuviera una naturaleza humana. La vida va tomando el carácter de trámite y expediente lo cual contribuye a una creciente desinteriorizacion.
El Hombre nunca había dispuesto de tantos medios como en la actual edad de medios tan numerosos y tan eficaces para destacar todo lo que pueda poner en cuestión dicha actitud, todo lo que pueda perturbar el goce de la evasión, todo lo que pueda poner sobre el tapete de su alma el misterio de la existencia. El hombre se percibe como un conglomerado de funciones con arraigos esenciales en Dios y en los demás.

El desarraigo 
El hombre de hoy es un hombre que ha perdido sus arraigos, el hombre es orgánico cuando se integra a un organismo, el hombre inorgánico es un ser aislado, de las religaciones que debieron sustentarlo y darle vida.
El hombre ha ido perdiendo sentido intimo, intuitivo y tradicional de los valores, que le hacían perseguir su propio fin casi sin darse cuenta.
La perdida de las raíces hace que el hombre se encuentre tan desorientado; El amor de lo cercano concentrado se devalúa así en amor de lo lejano abstracto lo cual es una manera hipócrita y la más odiosa de amarse a si mismo.
Un dato altamente expresivo de este desarraigo del hombre moderno es la aparición de los productos llamados "descartables". El desarraigo es el fruto del gran proceso revolucionario del mundo moderno. El hombre cada vez queda mas solo e inerme ante un estado cada vez mas omnipotente, sin raíces en las familias, en las asociaciones intermedia, en la patria, en Dios.

L
a masificación 
La masa puede definirse como un hecho psicológico, sin necesidad de que emerjan los individuos que en ella se aglomeran, la masa es lo que vale por su peso y no vale por sino por su peso, existen dos tipos de masificación una es transitoria que consiste en que los hombres pierden su facultad de pensar libremente y de tomar decisiones, la segunda masificación se denomina como crónica, que se realiza cuando la gente pierde de manera casi habitual sus características personales, preocuparse ni de verdades, ni de valores. El hombre-masa es el hombre que se ha perdido en el anonimato del "se" una especie de "ello" universal e indiferenciado. El hombre es gregarious, que ha renunciado a la vida autónoma, adhiriéndose gozosamente a lo que piensan, quieren, hacen u omiten los demás. La peor es que al hombre masificado le hacen creer por su unión con la multitud es alguien importante. Es un hombre que no tiene carácter y conciencia, es el hombre de la manada no analiza solo hace lo que los demás hacen o le piden que haga. Es un Hombre sin libertad. 

El igualitarismo 
Esto en lo que atañe a los hombres. Si vamos a las mujeres, el asunto se vuelve más interesante. Este concepto tan sano de lo que debe ser una sociedad y que el mundo griego supo plasmar en los hechos.
La identidad de los miembros de una sociedad resulta siempre antihumana , es propio de los hombres la variedad, lo que permite mayor capacidad inventiva y la consiguiente fecundidad. 

La adicción televisiva 
Cuando la televisión suple la lectura, produce imágenes y anula los conceptos; de este modo atrofia la capacidad de entender. El imperialismo de la imagen va demoliendo el reino de la palabra y de la inteligencia, con un acercamiento a la estupidez y de la necedad, la imagen televisiva y la consiguiente adicción de quienes la frecuentan, señala un hito en la historia. Todo hombre moderno es un miserable periódico, y ni siquiera uno del día, sino que es como un miserable viejo periódico de ese día. Un aspecto no descartable es el influjo de la televisión en el seno familiar, hace casi imposible la comunicación familiar. En la actualidad la mayoría de las personas aprenden un vocabulario de la televisión que viene siendo una nueva cultura oral. Tanto los conceptos como los juicios que tenemos en la mente no son visibles sino inteligentes. El imperialismo de la imagen va demoliendo el reino de la palabra y de la inteligencia. Un aspecto no desdeñable es el influjo de la televisión en el seno de la familia. El hombre ha quedado preso de la maquina que el mismo invento.

Lily Bernal 
Monografías.com

< Anterior   Siguiente >
 

Destacados

Nuestro Hacer 

     

Jardines Zona Norte

   

 

Haiku con Gloria

Flores del Alma

 
  
  
  
Etc. Magazine © Diana Alvarez (Todos los derechos reservados)
Términos y condiciones - Publicidad
Sitio producido por DAL COMUNICACIÓN