ETC Magazine Revista On Line - El rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda parte III
Advertisement
Inicio

Secciones
Inicio
Alternativas
Arte
Astrología
Ecología
El Criticón
Gente
Jardín
Jazz
Libros Recomendados
Lugares
Mascotas
Mitos y Leyendas
Museos
ONGs
Psicoenfoques
Reflexiones
Salud
Suplementos
Sabores
Letras Plus
La Vidriera
Chicos
Suplementos Especiales

     Creatividad 

     Día de la Madre

     Navidad

Navegación
Inicio
Quienes Somos
Contáctenos
Links
Buscar
Mapa del Sitio
Suscripción

Para recibir gratuitamente nuestras ediciones complete los siguientes datos:







 
Búsqueda Rápida

 
 

 
 
El rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda parte III Imprimir Correo electrónico

Estos reyes se encontraban en guerra contra un monarca llamado Claudas, entonces Arturo les propuso que a cambio de que lo ayudaran, ?l los socorrer?a luego. Ban y Bors llegaron a Inglaterra con trescientos hombres, y tiempo más tarde Arturo cumpli? su promesa y socorrió a sus aliados franceses en la batalla contra Claudas.

Una tarde, Arturo se encontraba cabalgando cuando un caballero de aire arrogante lo intimí a luchar con ?l si deseaba utilizar ese camino. La pelea fue encarnizada, y más allí de la fiereza del rey de Inglaterra, el desafiante, que se llamaba Pellinore, no solo lo venci? si no que también le rompi? la espada. Arturo se preocup? más por su espada que por la derrota, pero Merl?n le asegur? que había una mejor para ?l. Entonces se fueron a un lago cercano en el cual, de una manera misteriosa, estaba un brazo erguido que empu?aba una espada. "Ah? está tu espada", dijo Merl?n. Arturo no sabía como llegar a la espada y entonces vio a lo lejos una balsa con una joven vestida de blanco. "Ella es la Dama del Lago, debes convencerla para que te d? la espada", le dijo el mago.

Aquella se acerc? y Arturo le pidi? la espada, ella le dijo que se la dar?a si le concedía un deseo. El rey de Inglaterra acept? y la Dama del Lago le dijo: "toma mi barca y navega hasta donde está el brazo, ?l te dar? la espada, mi deseo, te lo pedir? después". Cuando Arturo tomó por fin la espada not? que en la hoja podía leer una inscripción que decía: "Excalibur", más abajo decía: "T?mame", y del otro lado de la hoja: "Arr?jame lejos". Esa espada ser?a muy importante en el futuro del rey. Cuando éste estuvo en edad de casarse, le cont? a Merl?n sobre la hermosa hija del rey de Camelliard, Ginebra. Arturo la conoc?a por una visita a ese reino, y había quedado enamorado de ella.
El padre de Ginebra se alegr? con la noticia de que Arturo desposara a su hija, y además de entregarle su mano, le regal? una mesa redonda que había sido un obsequio de Uther Pendragon.

Pero el destino le jug? una mala pasada a Arturo, pues envi? a su mejor caballero, sir Lancelot, para que acompañara a Ginebra al castillo, pero al verse, ambos se enamoraron perdidamente, aunque por un tiempo reprimieron sus deseos. La mesa redonda se coloc? en un gran sal?n, y Arturo decidi? que en ella se sentar?an los mejores caballeros del reino, que antes deberían hacer un juramento a Camelot, la iglesia y las buenas costumbres. El nombre de cada caballero estaba grabado en una silla, y la mesa era redonda para que no hubiese categor?as diferentes, todos serían iguales. La caballerosidad que reinaba en esa época sumada al respeto por Arturo, hacía que ?l no necesitase una ubicación preferencial en las reuniones con sus más bravos, fieles y valientes caballeros.

Solo una traición sufri? de ellos, pero la misma no atent? contra su poder ni se llev? a cabo en una batalla, si no que el golpe cay? sobre su corazón, pues Lancelot y Ginebra no soportaron eternamente el mutuo deseo y enga?aron al rey. Arturo también había incurrido en adulterio con su media hermana Morgana, aquella que había sido desplazada cuando Uther Pendragon e Igraine se casaron. De esa relación naci? un hijo llamado Mordred, quien fue utilizado por Morgana para vengarse del maltrato del padre de Arturo.


Jorge Castro
< Anterior   Siguiente >
 

Destacados

Nuestro Hacer 

     

Jardines Zona Norte

   

 

Haiku con Gloria

Flores del Alma

 
  
  
  
Etc. Magazine © Diana Alvarez (Todos los derechos reservados)
Términos y condiciones - Publicidad
Sitio producido por DAL COMUNICACIÓN