Tango Todo

Pareja Tóxica

Fecha de Publicación: 15 - 03 - 2013.

Cómo evitar un vínculo tóxico, cambiarlo o liberarse de él. Muchas personas creen que el sufrimiento intenso es propio del amor. Sin embargo, no es así. Si una pareja no nos proporciona bienestar, señal de alarma.


Cómo evitar que la baja autoestima nos haga resignarnos a una relación que nos hace daño. 

Las relaciones tormentosas suelen tener buena prensa. Con frecuencia se cree que el deseo de posesión desmedido, las escenas de celos, la descalificación, los desbordes, la ironía, la manipulación y las peleas constantes son síntomas de esa maravillosa “enfermedad” que se llama amor. Sin embargo, pese a lo que se creía en la Edad Media, el amor no es una enfermedad del cuerpo y el espíritu, sino un estado de comunicación con el otro que debe constituirse en un shock de energía positiva en todos los aspectos de nuestra vida.

Si su pareja no la estimula, le impide el crecimiento, no la contiene afectivamente y, en definitiva, la hace sufrir, usted está involucrada en una relación tóxica. Por lo tanto, ha llegado la hora de modificar el vínculo –a veces, un vínculo tóxico puede reciclarse– o de ponerle punto final. Si todavía no ha entablado un vínculo de pareja, será conveniente que sepa que existe una “vacuna emocional” infalible que impide que establezcamos relaciones que nos dañan.

Un vínculo tóxico produce diversas manifestaciones evidentes:

Reproches constantes: No importa lo que usted haga, lo que haga nunca o casi nunca será del agrado de su pareja. Si canceló una cita con amigos para poder estar a solas el sábado a la noche, su pareja interpretará que no quiere presentarla ante sus amigos. Si, por el contrario, aceptó la invitación, su pareja deducirá que no quiere estar con ella a solas. A la larga, la repetición de esta escena producirá en usted sensación de miedo e inseguridad porque, por más que se esfuerce, sentirá que nunca logrará proceder de la manera adecuada.

Celos desmedidos: Cualquier cosa es capaz de desatar un escándalo del que usted será proclamada como la única culpable. Si alguien la miró por la calle, será porque usted lo provocó y si alguien le dijo un cumplido, será por la misma razón. Con el paso del tiempo usted comenzará a sentir temor hasta de saludar al entrar a un reunión por miedo a que su pareja lo interprete mal.

Ironía descalificadora: No importa cuál sea el deseo que usted exprese, si está atrapada en un vínculo tóxico, su pareja lo descalificará. Si manifiesta que quiere estudiar, su pareja ironizará diciendo, por ejemplo, que para eso no tiene capacidad, que lo único que usted quiere es buscar oportunidades para establecer relaciones con personas del sexo opuesto. El mensaje implícito será siempre que no intente cambiar nada. 

Peleas constantes: Gritos, insultos y situaciones desagradables son una expresión frecuente de la pareja tóxica, lo que genera la sensación de vivir sentada sobre un volcán.

Manipulación: En una pareja tóxica existe una prohibición tácita de cumplir con los propios deseos, por eso se pondrán en juego mecanismos tendientes a impedirlo. Por ejemplo, si usted planea un viaje corto por motivos de trabajo, él se “enfermará” de manera súbita para que no pueda realizarlo.

Algunas veces, los síntomas de una pareja tóxica no son tan explícitos. Las descalificaciones y la manipulación se ejercen con mayor sutiliza, de manera subliminal. Los resultados, sin embargo, son los mismos.
¿Por qué solemos engancharnos en este tipo de relación? La respuesta es sencilla: por falta de autoestima. Cuando no nos queremos a nosotros mismos, creemos que debemos aceptar cualquier cosa con tal de que nos quieran. Para que se dé un vínculo tóxico es preciso que haya uno de los integrantes de la pareja que esté dispuesto a aceptarlo.
Por lo tanto, fortalecer la autoestima es la mejor vacuna para evitar un vínculo tóxico. Pero si ya entró en él, la autoestima será igualmente el único remedio efectivo. Aprender a decidir sobre nuestra propia vida pone un límite infranqueable a cualquier deseo de invasión. Por eso, si usted tiene una relación que la hace sufrir, comience por establecer límites claros de manera paulatina. Como sucede en el juego de ajedrez, una jugada modifica una situación y plantea un desafío nuevo. Pero para tener el impulso de realizar esa jugada, debe quererse lo suficiente como para tener en claro que tiene todo el derecho del mundo a decidir sobre su vida. Para eso existen tips, testeos y ejercicios que lo ayudarán. A veces, el vínculo comienza a modificarse positivamente. Otras, no puede soportar el cambio y se disuelve. En cualquiera de los dos casos, el sufrimiento dará lugar a una maravillosa sensación de autoconfianza y bienestar.

Lic.Beatriz Goldberg (Publicado por ETC. Magazine Revista on line en Marzo de 2013 )
Psicóloga especialista en Crisis Individuales y de pareja
Autora de “Parejas tóxicas” y “Quiero estar bien en pareja"
www.beatrizgoldberg.com.ar

Otro artículo de la misma autora: "Estoy a Tiempo Todavía"

 

  

 

Destacados

Nuestro Hacer

Diana Alvarez

DaL Comunicacion

Migrante de Los tiempos

Municipalidad de San Isidro

Municipalidad de Vicente Lopez

Etc. Magazine Diana Alvarez (Todos los derechos reservados)
Términos y condiciones - Publicidad
Sitio producido por DAL COMUNICACION Rediseno exclusivo de Cubbo