El
1º
simulador
de
cirugías
virtuales
de
Argentina
Para
capacitar
a
profesionales
y
registrar
el
desempeño
de
cirujanos.
El
Hospital
Italiano
de
Buenos
Aires
cuenta
con
el
séptimo
simulador
de
cirugías
virtuales
endovasculares
de
Latinoamérica
-1º
en
Argentina-,
que
reduce
el
porcentaje
de
errores
en
cirugías
reales.
Se
usa
para
capacitar
a
profesionales
y
para
poder
registrar
el
desempeño
de
los
cirujanos
durante
los
procedimientos.
El
doctor
Ricardo
García
Mónaco,
profesor
de
Radiología
de
la
Universidad
de
Buenos
Aires
–UBA-,
jefe
del
Departamento
de
Diagnóstico
por
Imágenes
del
Hospital
Italiano
y
presidente
de
la
Sociedad
Argentina
de
Radiología
-SAR-,
explica
de
qué
se
trata
este
equipo
y
detalla
sus
posibilidades.
-¿De
qué
tipo
de
equipo
estamos
hablando?
Es
un
simulador
de
cirugías
endovasculares
-angiografía,
angioplastías,
colocación
de
stents,
embolizaciones,
etc.-.
Es
una
máquina
anatómicamente
similar
a
un paciente
donde
se
realizan
intervenciones
endovasculares reproduciendo
situaciones
fisiológicas
y
patológicas
que
permiten
entrenar
al
operador
en
diversas
situaciones
posibles
esperables
en
un
paciente
real.
Es
un
sistema
parecido
a
los
simuladores
de
vuelo,
donde
el
piloto
recrea
situaciones
totalmente
exactas
a
las
de
un
vuelo
y
permite
un
entrenamiento
adecuado
antes
de
salir
a
volar
efectivamente
un
avión
con
pasajeros
reales. A
grandes
rasgos,
¿Cómo
funciona?
En
su
interior
tiene
dispositivos
o
motores
que sujetan
cada
instrumental
de
la
cirugía
endovascular
-catéter,
stent
o
balón
de
angioplastía-
y a
través
de
sensores
de
posición,
se
transmite
la
maniobra
que realiza
el operador
a un
software
que
interpreta
el
movimiento
y lo
traduce
en
imagen
real
y
anatómica
del
interior
de
las
arterias
a
una
pantalla
en
donde
se
observa
la
cirugía
realizada
en
tiempo
real.
-¿Hasta
hace
poco
supongo
que
tal
vinculación
de
tecnología
y
medicina
resultaba
impensable?
Este
desarrollo
tecnológico
es
muy
reciente
y se
origina
en
otras
disciplinas
no
médicas
–electrónica,
computación,
simuladores
de
aviación-;
los
grupos
de
médicos que
realizan
intervenciones
guiándose
por
las
imágenes
son pioneros
en
la
utilización
de
este
recurso
de
entrenamiento.
-En
el
Hospital
Italiano
está
el
séptimo
equipo
de
Latinoamérica.
Supongo
que
habrá
pocos
debido
al
costo
que
posee,
¿verdad?
Este equipamiento cuesta aproximadamente 250 mil dólares y es fruto de
un
trabajo
de
investigación
y
desarrollo
entre
una
empresa
sueca
que
desarrolla
estos
modelos
–Mentis-
y
otra
que
desarrolla
el
instrumental
de
cirugía
endovascular
-Cordis,
J&J-,
conjuntamente
con
un
grupo
de
médicos
asesores
internacionales
que
recrean
las
situaciones
de
pacientes
reales
en
el
simulador.
-¿De
qué
manera
contribuye
a la
capacitación
de
cirujanos
y a
la
reducción
de
posibles
errores
en
la
práctica
médica?
Es
una
importante
herramienta
pedagógica
que
se
suma
al
entrenamiento
tradicional
de
los
médicos.
Efectivamente permite
entrenar las
intervenciones
con
un
supervisor;
además,
el
simulador
marca,
a
través
de
un
tránsito
progresivo,
un
registro
de
operaciones
de
menor
a
mayor
complejidad.
La
posibilidad
de
realizar
estas
cirugías
simuladas
virtualmente
y en
tiempo
real permite
reducir
errores.
-¿Es
posible
que
las
observaciones
a
través
de
este
equipo
reduzcan
el
tiempo
de
cirugías
posteriores?
Si,
cuando
un
cirujano haya
realizado
50 ó
100
cirugías
virtuales
habrá
ganado
practicidad
y manualidad
que
le
permitirá
reducir
los
errores
normales
de
los
médicos
con
menor
experiencia
y
este
nuevo
conocimiento
se
traducirá
en
menor
tiempo
de
duración
de
las
cirugías.
-¿Quiénes
están
capacitados
para
utilizar
este
equipo
y en
qué
ocasiones
se
utiliza
en
la
actualidad?
En
la
actualidad
estos
dispositivos
se
encuentran
al
alcance
de
médicos
con
orientación
quirúrgica
vascular,
como
lo
son
los
radiólogos
intervencionistas
vasculares,
cirujanos
cardiovasculares,
hemodinamistas
o
cardiólogos
con
extracción
vascular.
Se
utiliza
como
medio
de
aprendizaje
de
cirugías
endovasculares
de
carótidas,
estenosis
renales,
aneurismas
cerebrales.
-¿Qué
otras
posibilidades
advierte
a
futuro?
El
techo
de
posibilidades
de
esta
tecnología
es
probablemente
muy
alto
dado
que
se
pueden
realizar
múltiples
trabajos
de
investigación
como
de
nuevas
técnicas
quirúrgicas:
realizar
programas
de
capacitación
normatizados
para
que
los
nuevos
cirujanos
se
inicien
con
una
mayor experiencia
antes
de
llegar
a
los
pacientes
reales
de
la
misma
manera
que
un
piloto
practica
en
los
simuladores
de
vuelo, o
incluso
en
médicos
con
experiencia;
y en
situaciones
particulares
uno
puede
cargar
las
imágenes
y
datos
de
cualquier
paciente
de
alto
riesgo,
ensayar
antes
la
cirugía y
evitar
así
complicaciones.
Laura
Zavoyovski.