DAL Comunicación

Tabaco y alcohol: una relación enfermiza

Fecha de Publicación: 31 - 05 - 2006.

Estudios demuestran una probable
vinculación entre ambos

Hoy
en día hay abundante información sobre los males que causan tanto el cigarrillo
como el alcohol. En cualquier medio de comunicación se pueden leer artículos o
ver informes acerca de los efectos nocivos que ambos tienen sobre la salud del
hombre, siendo el principal la creación de adicción. Sin embargo, la mayoría de
los fumadores disfrutan de un cigarrillo por placer, o los bebedores toman un
trago para hacer más ameno un determinado momento.

Pero lo que es más común todavía es ver que las
personas, por lo general, acompañan un trago con un cigarrillo, o bien que
cuando están fumando se les antoja algo para beber. La compañía de estos dos
vicios parece no ser casualidad y tendría una explicación científica, hasta el
momento no conocida.

Según estudios realizados por investigadores
australianos y publicados en la revista Alcoholism: Clinical and Experimental
Research, especializada en el tema, hay cuatro genes que se sitúan en la
corteza prefrontal del cerebro que podrían ser los causantes de esta relación
tan estrecha entre el tabaquismo y el alcoholismo, dado que se superponen en el
control de la sensibilidad a ambas drogas.

Estos genes pudieron ser identificados a través del
análisis de muestras de tejido cerebral de treinta personas fallecidas, las
cuales se clasificaron según cuatro situaciones: no fumador/no alcohólico, no
fumador/alcohólico, fumador/alcohólico y, por último, fumador/no alcohólico.

Gracias a estos estudios se pudieron descubrir dos
relaciones importantes entre estas “malas costumbres: las vinculaciones
genéticas entre el tabaquismo y el alcoholismo crónicos son más de las que se
pensaban, y los efectos combinados de la nicotina y del alcohol pueden llegar a
agravar los efectos neurológicos de estas dos sustancias a largo plazo.

Esto se produce porque tanto el alcohol como la
nicotina son drogas adictivas que actúan sobre una misma región del cerebro
conocida como sistema de recompensa de la droga, la cual contiene dopamina, una
sustancia neurotransmisora que hace que la persona tenga una sensación de
bienestar. Lo que explican los científicos australianos es que la nicotina y el
alcohol podrían ser los responsables de causar un desequilibrio dentro de este
sistema, al aumentar artificialmente la cantidad de dopamina, por los efectos
que tienen en las células cerebrales asociadas a la sustancia.

Los especialistas creen que estos descubrimientos
podrían fomentar futuras investigaciones sobre los efectos que causan el tabaco
y el alcohol, tanto en el cuerpo como en el cerebro humano y que estudiando
otras regiones cerebrales se podrían obtener soluciones terapéuticas, genéticas
o farmacéuticas que ayuden a reducir o, en el mejor de los casos, a revertir los
daños que estos vicios producen, que son graves y muchos.

Es sabido que los fumadores están expuestos a sufrir,
entre otras enfermedades, arterosclerosis, enfisemas, patologías
broncopulmonares, cáncer en la boca o en otras áreas del sistema respiratorio,
como también problemas coronarios. Todo esto se ve agravado, además, por lo
altamente adictivo que es su principal componente, la nicotina, que convierte en
casi imposible la misión de dejar de fumar.

Por otro lado, aquellos que beben en exceso presentan
una disminución significativa en la capacidad de reacción ante estímulos
visuales y auditivos, deterioro en la atención, problemas motrices y dificultad
para hablar, entre otros síntomas.

El tabaquismo y el alcoholismo son, aparentemente,
dos enfermedades que se relacionan entre sí.

Natalia Serantes

Destacados

Nuestro Hacer

Diana Alvarez

DaL Comunicacion

Migrante de Los tiempos

Municipalidad de San Isidro

Municipalidad de Vicente Lopez

Etc. Magazine Diana Alvarez (Todos los derechos reservados)
Términos y condiciones - Publicidad
Sitio producido por DAL COMUNICACION Rediseno exclusivo de Cubbo