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LA ACCIÓN DE LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS Y CÓMO RECONOCERLOS
No siempre nos damos cuenta de la acción negativa de nuestra crítica interna, y por lo general aparece camuflada bajo el sentimiento de depresión.
A veces no nos damos cuenta que cuando criticamos a los demás, estamos evitando el ataque de la crítica contra nosotros mismos, con su consecuente desvalorización.
Tenemos que tener en cuenta que, cuanto más criticados fuimos durante nuestra infancia, más difícil es darnos cuenta que el problema no está tanto en los demás como dentro nuestro.
Por regla general las personas que vemos muy seguras de sí mismas y que siempre están dispuestas a abrir juicio sobre los demás, suelen ser muy vulnerables en su interior y muy autocríticos.
Una persona que enjuicia constantemente es la demostración clara de que bajo su superficie hay un crítico interno poderoso y con mucha frecuencia proyecta esta actitud en personas a las que acusan de juzgarlos.
Casi siempre es el caso de personas cuyos padres los criticaban mucho y debido a ése trato viven toda la vida como niños rebeldes, proyectando todas sus críticas internas hacia las personas del mundo exterior que les recuerdan a sus padres.
Tenemos que darnos cuenta que los juicios son pensamientos que viven dentro de nuestra mente, son muy negativos, tienen energía y sentimientos negativos, y ellos son:
- Depresión, miedo, tristeza, desvalorización, mortificación, inseguridad, amargura, etc.
- Todos estos sentimientos negativos son manifestados en acciones negativas llegando así a la retracción, el aislamiento y el empobrecimiento humano y social de la persona que los tiene.
Para solucionar éste problema, no debemos someternos a la crítica negativa ni tampoco oponernos por medio de la rebeldía, simplemente debemos tratarla como un desequilibrio emocional energético.
Para mejorar ésta situación tenemos que prestar mucha atención a las palabras, pensamientos y hábitos.
El observar nuestras acciones, cómo hablamos de nosotros mismos, qué frases utilizamos cuando estamos con otras personas, nos llevará a comprender el grado de negatividad que tenemos.
Hasta el momento no se encontró ninguna sustancia química que cure: el menosprecio, sólo el hecho de querer cambiar, de aceptarnos tal como somos, de amarnos más, de comprender a nuestro niñito interior, de perdonarnos, nos ayudará a buscar un equilibrio , y en ésa búsqueda lograremos ver el ser maravilloso que somos.
Iremos encontrando las distintas vías alternativas para revertir ésos desequilibrios emocionales, que a veces se transforman en desequilibrios físicos y así llegar a controlar nuestras emociones.
Aquí les envío una forma de mejorar éstos estados negativos por medio de ésta oración:
Dueño de mis emociones
H oy seré dueño de mis emociones.
Si me siento deprimido, cantaré.
Si me siento triste, reiré.
Si me siento enfermo, redoblaré mi trabajo.
Si siento miedo, me lanzaré adelante.
Si me siento inferior, vestiré ropas nuevas.
Si me siento inseguro, levantaré la voz.
Si siento pobreza, pensaré en la riqueza futura.
Si me siento incompetente, recordaré éxitos del pasado.
Si me siento insignificante, recordaré mis metas.
Hoy seré dueño de mis emociones.
Si se apodera de mí la confianza excesiva, recordaré mis fracasos.
Si me siento inclinado a entregarme con exceso a la buena vida, recordaré hambres pasadas.
Si siento complacencia, recordaré a mis competidores.
Si disfruto de momentos de grandeza, recordaré momentos de vergüenza.
Si me siento todopoderoso, procuraré detener el viento.
Si alcanzo grandes riquezas, recordaré una boca hambrienta.
Si me siento orgulloso en exceso, recordaré un momento de debilidad.
Si pienso que mi habilidad no tiene igual, contemplaré las estrellas.
En definitiva, hoy seré dueño de mis emociones.
Og Mandino
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